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Prevención de lavado de dinero: por qué las empresas deben revisar sus controles internos en 2026

  • iniciativacontable
  • 13 ago
  • 4 min de lectura

Introducción

Durante los últimos años, la prevención de operaciones con recursos de procedencia ilícita ha dejado de ser un tema exclusivo de instituciones financieras.

Cada vez más empresas y actividades económicas forman parte de un marco de obligaciones orientado a identificar operaciones de riesgo, conocer a sus clientes y conservar información que permita conocer el origen y destino de determinados recursos.

En México, las modificaciones recientes a la legislación en materia de prevención de lavado de dinero y la actualización de su marco reglamentario han reforzado la importancia de contar con procesos internos adecuados.

Para las empresas que realizan actividades consideradas vulnerables, el cumplimiento ya no consiste únicamente en presentar avisos.

También implica contar con información organizada, identificar correctamente a los involucrados en las operaciones y mantener controles que permitan responder ante una eventual revisión de la autoridad.



¿Qué son las actividades vulnerables?

Las actividades vulnerables son determinadas actividades económicas que, por sus características, pueden ser utilizadas para realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La legislación contempla diversos sectores, entre ellos:

  • construcción y desarrollo inmobiliario;

  • comercialización de vehículos;

  • operaciones con metales y piedras preciosas, joyas y relojes;

  • determinados servicios profesionales;

  • actividades relacionadas con comercio exterior;

  • arrendamiento y determinados derechos sobre bienes inmuebles;

  • proveedores de servicios de activos virtuales.

Las empresas que realizan alguna de estas actividades pueden estar sujetas a obligaciones específicas en materia de prevención de lavado de dinero.

Por ello, identificar correctamente si una empresa se encuentra dentro de alguno de estos supuestos constituye el primer paso para determinar las obligaciones que debe cumplir.




El cumplimiento va más allá de presentar avisos

Uno de los errores más comunes consiste en considerar que las obligaciones en materia de prevención de lavado de dinero se limitan al envío de información a la autoridad.

En realidad, el cumplimiento requiere desarrollar procesos que permitan identificar y documentar adecuadamente las operaciones.

Entre estos procesos pueden encontrarse:

  • integración y actualización de expedientes;

  • identificación de clientes y usuarios;

  • conservación de documentación;

  • identificación del beneficiario controlador;

  • presentación de avisos e informes cuando corresponda;

  • establecimiento de políticas y procedimientos internos.

El propio Portal de Prevención de Lavado de Dinero contempla obligaciones relacionadas con el registro de quienes realizan actividades vulnerables y con la presentación de avisos o informes.

Por esta razón, una empresa puede presentar sus avisos y, al mismo tiempo, tener áreas de oportunidad importantes en sus procesos internos.




La importancia de identificar al beneficiario controlador

Uno de los aspectos que ha adquirido mayor relevancia dentro del cumplimiento corporativo es la correcta identificación de las personas que ejercen el control efectivo de una organización.

Conocer quién se encuentra detrás de una operación permite fortalecer la transparencia y facilita la identificación de posibles riesgos.

Para las empresas, esto implica mantener actualizada la información relacionada con socios, representantes y personas que ejerzan control sobre la organización, de acuerdo con las disposiciones aplicables.

La información corporativa y la documentación de soporte deben mantenerse alineadas para evitar inconsistencias y facilitar la atención de cualquier requerimiento.




Los controles internos adquieren mayor importancia

La prevención no comienza cuando llega un requerimiento de la autoridad.

Comienza con la existencia de procesos internos capaces de identificar operaciones, conservar documentación y detectar posibles situaciones de riesgo antes de que se conviertan en un problema.

Entre las prácticas que pueden fortalecer estos controles destacan:

  • mantener expedientes actualizados;

  • establecer procedimientos internos claramente definidos;

  • revisar periódicamente la información de clientes y usuarios;

  • documentar adecuadamente las operaciones;

  • establecer responsables de cumplimiento;

  • verificar oportunamente las obligaciones aplicables.

El Reglamento de la LFPIORPI reformado en 2026 contempla mecanismos relacionados con el cumplimiento y establece que el SAT puede sancionar administrativamente a quienes infrinjan la Ley, el Reglamento y las reglas de carácter general.

Esto demuestra que el cumplimiento debe entenderse como un proceso permanente y no como una actividad aislada.




La prevención también protege a la empresa

Contar con controles adecuados no solamente permite cumplir con las obligaciones establecidas por la legislación.

También ayuda a proteger a la empresa frente a operaciones que puedan representar riesgos financieros, legales o reputacionales.

Una organización que conoce adecuadamente a sus clientes, documenta sus operaciones y mantiene información actualizada se encuentra en una mejor posición para detectar situaciones inusuales y explicar el origen y destino de sus operaciones cuando sea necesario.

La prevención, por lo tanto, también forma parte de una buena administración empresarial.




El papel del contador en el cumplimiento moderno

La evolución del marco regulatorio también ha ampliado la participación del profesional contable dentro de las organizaciones.

El contador no solamente interviene en la preparación de declaraciones y registros financieros.

También puede participar en la revisión de procesos, identificación de obligaciones, organización documental y establecimiento de controles que permitan a la empresa mantener un cumplimiento adecuado.

Esto resulta especialmente relevante para pequeñas y medianas empresas que no cuentan con departamentos internos especializados en cumplimiento.

La asesoría profesional permite identificar obligaciones aplicables, establecer procedimientos y reducir riesgos derivados de errores u omisiones administrativas.




Conclusiones

El fortalecimiento del marco de prevención de lavado de dinero confirma una tendencia que continuará adquiriendo relevancia durante los próximos años: las empresas deberán prestar cada vez mayor atención a la forma en que documentan y controlan sus operaciones.

Para quienes realizan actividades vulnerables, cumplir no significa únicamente presentar avisos.

También implica conocer las obligaciones aplicables, identificar correctamente a clientes y beneficiarios, conservar documentación y contar con procesos internos que permitan demostrar el cumplimiento.

Las empresas que revisan sus procedimientos con anticipación pueden reducir riesgos, mejorar sus controles administrativos y responder con mayor seguridad ante posibles revisiones.

En un entorno empresarial donde la transparencia y la trazabilidad adquieren cada vez mayor importancia, la prevención deja de ser únicamente una obligación y se convierte en una herramienta para proteger la estabilidad y reputación de la organización.


 
 
 

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